Situación migratoria se convierte en un conflicto religioso para católicos

Denver.- La actual situación inmigratoria en EEUU se ha convertido en un problema religioso para los católicos porque la postura de su iglesia está en “conflicto directo” con la opinión pública sobre este tema, afirmó Rochelle Schlortt, dirigente católica en Colorado.

Según Schlortt, directora de comunicaciones de Caridades Católicas en Colorado Springs, la teología católica defiende a los inmigrantes, incluso cuando esa enseñanza contradiga las leyes vigentes y el punto de vista mayoritario o popular sobre el tema.

La razón, dijo Schlortt, es que “la gente de fe tiene un carga más grande en defender al extranjero que vive entre nosotros y en promover el bienestar de la sociedad”.

En el 2003 los obispos católicos de Estados Unidos y de México publicaron un carta pastoral en la que pedían no solamente una reforma migratoria sino también la expansión de las gestiones para erradicar la pobreza, reunir familias separadas, fomentar la llegada de trabajadores temporales y ofrecer a ciertos inmigrantes indocumentados la oportunidad de legalizar su situación.

Pero, según Susan Rezzonico, directora de programas sociales de Caridades Católicas, esos temas “han quedado en estado letárgico durante los últimos dos años”, por lo que “es necesario reintroducirlos al público”.

“Estamos cansados de la inacción y cansados de la politización. Esperamos que se reinicie la conversación sobre inmigración”, declaró Rezzonico.

Para alcanzar esa meta, Caridades Católicas convocó para este sábado a un foro sobre “espiritualidad de la justicia”, en el que inmigración será el tema central.

Para los organizadores de este encuentro, la opinión pública de Estados Unidos debe decidir qué hacer con los indocumentados, y las opciones son tres: deportarlos, aceptarlos porque se necesita mano de obra económica, o ayudarlos a salir de la marginalidad e integrarse en la comunidad.

Obviamente, la iglesia Católica favorece la tercera opción, aunque no cuenta aparentemente con el respaldo mayoritario ni de los votantes ni de los legisladores.

“La elección del senador de Colorado este otoño es un elemento vital para las futuras leyes nacionales sobre inmigración”, opinó Rezzonico.

En el foro, explicó, los candidatos podrán compartir sus puntos de vista sobre inmigración y sobre temas relacionados, como comercio internacional, seguridad nacional, trabajo y economía.

Rezzonico invitó a los participantes del evento, y a los católicos en general, a interactuar con sus tradiciones y creencias. Para ello, dos teólogos católicos, ambos relacionados con la comunidad hispana, presentarán sendas conferencias.

El padre Dan Groody, director del Centro de Espiritualidad y Cultura Latinas de la Universidad de Notre Dame, hablará sobre “Lo que nuestra fe nos llama a hacer” en el contexto de un mundo globalizado.

Y el Padre Juan Molina, coordinador de la Oficina Regional de los Servicios Católicos de Ayuda para el Suroeste de Estados Unidos, intervendrá sobre “la realidad” del problema inmigratorio y su interconexión con otros temas.

En 2006, Molina encabezó un estudio sobre el contrabando de personas en la frontera entre México y Estados Unidos y sobre la victimización de los inmigrantes.

Más recientemente, Molina recorrió las distintas diócesis de la región de las Montañas Rocosas para hablar de la postura de la iglesia Católica en el debate sobre inmigración, la responsabilidad de la iglesia en la defensa de los inmigrantes y la función de la justicia social en el mundo actual.

Sin embargo, más allá del debate político y teológico, Rezzonico opinó que es necesario “restaurar la moral en las leyes inmigratorias”, debido ante todo al “impacto que esas leyes están teniendo en las familias de nuestra comunidad, tanto inmigrantes como empleadores”.

La urgencia de restaurar la moral se debe, sostuvo Rezzonico, a que el debate inmigratorio, y especialmente el debate sobre los inmigrantes hispanos, incluye cada vez más frecuente y abiertamente un componente de conflicto racial.

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