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Somete el narco a zona fronteriza

Reynosa, México.- Los enfrentamientos y ataques del crimen organizado en Tamaulipas cobraron varias vidas más: la de los municipios que conforman la denominada «frontera chica», que abarca de Nuevo Laredo a Reynosa.

Después de meses de estar bajo fuego casi a diario y sufrir el éxodo de miles de pobladores, el Gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, reconoció ayer públicamente que hay ingobernabilidad en varios municipios de esa franja y que las autoridades están rebasadas.

Las autoridades locales, explicó Hernández, no tienen la capacidad de fuego para enfrentar a las bandas del crimen organizado que se disputan el territorio, por lo que se requiere mayor presencia del Ejército, Marina o Policía Federal en la zona que comprende a los municipios de Guerrero, Ciudad Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz.

Incluso, extraoficialmente se ha señalado que algunos de los Alcaldes también han dejado sus municipios desde hace semanas.

Todas estas entidades tamaulipecas colindan con Nuevo León y con Estados Unidos.

«Desde hace algunos meses hemos vivido una situación muy tensa en la región fronteriza del Estado, en especial en la región ribereña», dijo luego de un evento en esta ciudad el Gobernador, que dejará el cargo el próximo 31 de diciembre.

«Esta crisis de seguridad ha hecho que gran parte de la población ya no esté allí.

«Lamento mucho, de verdad, que la Policía municipal y estatal está rebasada totalmente por la gran cantidad de gente de la delincuencia organizada que hace incursiones continuas en este municipio», añadió al referirse a Mier, que se ha convertido, junto con Guerrero y Camargo, en «pueblos fantasma» debido a la salida masiva de sus pobladores.

«El caso de Mier es especial… que sí requiere una gran presencia, y permanente, de personal del Ejército o de la Marina o de la Policía Federal, porque, si bien hay atención del Gobierno federal, no es permanente».

Aunque dijo que el Gobierno federal siempre responde de manera positiva a sus solicitudes de apoyo, el Gobernador expresó que ha sido poca la reacción a las peticiones que ya ha hecho para tener mayor presencia en Mier.

EL NORTE publicó ayer que, tan sólo en un albergue de Miguel Alemán, hay más de 380 personas que han salido de Mier y Guerrero por temor a la ola de violencia que se ha recrudecido en los últimos días.

No obstante, se estima que han sido miles las personas que han dejado sus hogares de la frontera chica ahuyentadas por la inseguridad y se han ido a otros lugares.

Aunque la violencia se agudizó el 1 de noviembre, cuatro días antes de la muerte en Matamoros de Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, «Tony Tormenta», uno de los principales líderes del Cártel del Golfo, la zona, también conocida como ribereña, ya estaba identificada como una de las más «calientes» de la región.

Desde el inicio del 2010 ahí han abundado, a cualquier hora, los enfrentamientos entre bandas del crimen organizado y de criminales con fuerzas federales, así como otros hechos violentos que involucran a la población civil, como asaltos, secuestros y despojo de ranchos.

También son comunes los robos a tiendas, los granadazos callejeros y los atentados contra dependencias públicas.

La violencia ha cobrado la vida de personas inocentes en las poblaciones y en las carreteras.

También ha alcanzado a empresas de transporte de carga, que evitan circular por la zona, y a las operaciones en la Cuenca de Burgos, por el acoso que sufren los empleados de Pemex.

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