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Temor por la violencia estudiantil En duda la seguridad escolar en Florida

MIAMI, Florida – Muchos padres del sur de Florida hoy tienen miedo de enviar a sus hijos a la escuela. Y es que incidentes recientes de violencia, como el ocurrido la semana pasada que cobró la vida de un alumno de secundaria apuñalado de muerte, han puesto en duda la seguridad estudiantil.

Gran preocupación

entre los padres

El suceso hizo que muchos padres se quejaran ante las autoridades escolares de que, cuando un estudiante sale de su casa por la mañana, no hay ninguna garantía de que, al finalizar su jornada educativa del día, regresará con vida.

A pesar de lo sucedido -y el clima de inseguridad que se respira en las escuelas-, el Superintendente Escolar de Miami-Dade, Alberto Carvalho, insiste en que “las escuelas son los sitios más seguros para los hijos”.

Carvalho habló a sólo horas de que el joven Juan Carlos Rivera, de 17 años de edad, fuera brutalmente apuñalado de muerte por un compañero de clases en la Escuela Secundaria Coral Gables, el pasado martes, 15 de septiembre.

Su agresor, Andy Rodríguez, también de 17 años, confesó el delito alegando que mató a Rivera en defensa propia, supuestamente después de sufrir varios días de acoso.

En este momento las autoridades investigan el suceso, mientras Rodríguez encara cargos de asesinato en segundo grado en una cárcel juvenil y aguarda su próxima aparición en corte, que será el 6 de octubre.

No es un caso aislado

La mayoría quisiera pensar que el incidente entre Rivera y Rodríguez, que llevó a uno a la muerte y al otro a la cárcel, fue algo aislado. Sin embargo, hechos recientes demuestran que no es así.

En muchas ciudades de Estados Unidos las escuelas han dejado de ser lugares sagrados para la formación académica de los niños para convertirse en “campos de batalla” para su supervivencia.

Al otro día de las reconfortantes palabras de Carvalho, un total de siete estudiantes de diferentes escuelas del sur de Florida fueron arrestados por tener armas en su poder.

Lo peor: Seis de los alumnos detenidos ya se encontraban en el interior de sus respectivos planteles educativos; y sólo uno de los estudiantes arrestados, fue detectado por las autoridades antes de entrar armado a su colegio.

¿Cómo se hubiera evitado?

En el Condado de Miami-Dade, donde en la actualidad la Junta Escolar atraviesa por una grave crisis presupuestaria que ha causado el recorte de programas académicos y hasta el despido de personal, sólo un número limitado de escuelas públicas cuentan con detectores de metales.

Algunos opinan que si en la entrada de la Escuela Secundaria Coral Gables hubiese habido un detector de metales, Rodríguez jamás hubiera podido entrar al plantel con el cuchillo que utilizó para matar a Rivera.

Maestros y estudiantes fueron testigos del altercado entre los dos jóvenes, que comenzó con un intercambio de palabras, pero que terminó con Rodríguez apuñalando a Rivera, en por lo menos tres ocasiones.

Aún se desconoce qué motivó la pelea. Inicialmente se reportó que se trató de una disputa por el amor de una muchacha. Luego se dijo que Rodríguez atacó a Rivera por envidia, pues el joven muerto, de origen cubano, había llegado a Estados Unidos hacía unos cinco meses y se había convertido en una “novedad atractiva” en la escuela que conquistó la popularidad de todos.

Pero los familiares y defensores de Rodríguez alegan que Rivera fue quien empujó al joven a llevar el cuchillo a la escuela; dicen que durante varios días Rivera acosó incesablemente a Rodríguez al punto que éste temió por su seguridad personal.

Para llegar a la raíz del problema, las autoridades todavía continúan entrevistando testigos y amigos de ambos adolescentes. Pero como se trata de una pesquisa en curso, no pueden divulgar detalles de la información obtenida.

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