Un año agridulce para Meghan Markle: de la carta de la discordia al tiempo de reflexión

Un año agridulce para Meghan Markle: de la carta de la discordia al tiempo de reflexión

Año

Nadie dijo que pertenecer a la Familia Real británica fuera fácil, pero a Meghan Markle le ha superado. La duquesa de Sussex ha vivido un año 2019 agridulce. Por un lado, la llegada al mundo de Archie, su primer hijo en común con el príncipe Harry, que nació el pasado 6 de mayo. Por otro, ha emprendido acciones legales contra la prensa sensacionalista británica por lo que considera una “campaña despiadada” contra su persona. Un año de cambios que le han desbordado y que la han hecho especialmente vulnerable, sobre todo a raíz de la maternidad. Además, la publicación de una carta privada dirigida a su padre reabrió algunas heridas familiares que parecen no sanar. Por ello, los duques de Sussex dijeron basta y se tomaron un periodo de reflexión lejos de todo y todos para ver la vida con perspectiva.
Esta será la primera Navidad en mucho tiempo que el príncipe Harry pase lejos de Sandringham, donde la Reina reúne a la Familia Real durante las fechas más entrañables del año. En lugar de con los Windsor, los Sussex pasarán, previsiblemente, los últimos días del año en Los Ángeles junto a la madre de Meghan, Doria Ragland. Antes, la familia pasó el Día de Acción de Gracias por tierras estadounidenses, dentro de las semanas sabáticas que se han cogido para alejarse del foco mediático.
El comienzo del nuevo año se atisba con gran incertidumbre para Harry y Meghan. En el documental Harry y Meghan: un viaje africano, el hijo de Carlos de Inglaterra ya comentó su deseo de vivir y trabajar en África, un continente en el que se siente como en casa y en el que podrían tener la ansiada tranquilidad y privacidad que tanto anhelan. “Nunca pensé que esto sería fácil, pero pensé que sería justo… Le he dicho durante mucho tiempo a H, así lo llamo, que no es suficiente con sobrevivir. Ese no es el punto de la vida. Tienes que prosperar y sentirte feliz”…, dijo una sincera Meghan Markle que reconoció que “no mucha gente me ha preguntado si estoy bien”.
Estas sorprendentes declaraciones de Meghan dejaron al descubierto a una mujer frágil a la que casarse con un príncipe la ha convertido en una de las mujeres más perseguidas del planeta. Han sido muchos los que han empatizado con ellas (desde Hillary Clinton a Kim Kardashian) e incluso su lucha llegó al Parlamento británico donde casi un centenar de parlamentarias le mostraron su apoyo y criticaron ciertas informaciones vertidas en medios de comunicación.
Si llamativa fue la sinceridad de Meghan, su marido no se quedó atrás cuando reconoció, por primera vez en público, que entre él y su hermano Guillermo existían diferencias. “Inevitablemente suceden cosas, pero somos hermanos, siempre seremos hermanos. Estamos en caminos diferentes en este momento. Siempre estaré ahí para él y sé que él siempre estará ahí para mí. No nos vemos tanto como solíamos, pero le quiero mucho. Tenemos días buenos y días malos”, dijo.

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