<!--:es-->Vive Texas ‘boom’ por éxodo norteño 
…Hacen crecer frontera de EU los mexicanos de NL y otros Estados que huyen del País por la inseguridad<!--:-->

Vive Texas ‘boom’ por éxodo norteño …Hacen crecer frontera de EU los mexicanos de NL y otros Estados que huyen del País por la inseguridad

Mission, Texas, Estados Unidos.- Ante la creciente inseguridad que padecen Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua, miles de habitantes de estos Estados se están refugiando en el sur de Texas, donde están contribuyendo a que la región tenga un acelerado desarrollo.

El éxodo de las familias mexicanas ha detonado el comercio, la industria restaurantera y al sector inmobiliario en las comunidades texanas.

Así, ciudades fronterizas como Mission y El Paso experimentan un espectacular aumento poblacional y comercial por la llegada de familias y empresarios de México que buscan condiciones adecuadas para su vida personal y profesional.

Mission, por ejemplo, uno de los lugares preferidos, pasó de tener 45 mil 914 habitantes en el 2000 a 68 mil 196 en el 2009, según cifras oficiales.

Para el 2011, las autoridades locales estiman que hay al menos 6 mil habitantes más, para sumar ahora unos 74 mil pobladores, 62 por ciento más de lo que había hace una década.

Para el 2014 prevén un mínimo de 81 mil residentes.

El «boom» de esta ciudad la ha llevado a ubicarse como la cuarta con crecimiento sostenido en Estados Unidos, lo que contrasta con los problemas económicos e inmobiliarios que padece ese país en general.

En este auge destaca que el 70 por ciento de las nuevas casas son propiedad de mexicanos, de acuerdo a Norberto Salinas, Mayor de Mission, cuyo origen se remonta a Los Ramones, Nuevo León, aunque acotó que no hay cifras precisas.

Para Julio Cerda, gerente de la ciudad, el crecimiento obedece, sin duda, a la llegada de nuevos mexicanos, que él llama «mexicanos mexicanos».

«Tenemos nuestros buenos amigos de México», expresó, «nos están llegando e invirtiendo aquí en Mission».

Fuentes inmobiliarias aseguraron que los mexicanos prefieren Mission porque tiene fraccionamientos privados y viviendas a un costo accesible, además de contar con escuelas, grandes centros comerciales y estar cerca de McAllen.

La ciudad se ve favorecida porque, para vivir con residencia legal, los mexicanos hacen inversiones directas en negocios o inversiones pasivas, como el comprar franquicias o acciones de negocios en cualquier parte de Estados Unidos.

En el caso de El Paso, ésta se ha convertido en el escape para mexicanos que han tenido que dejar Ciudad Juárez por la delincuencia que la azota desde hace años, con robos, secuestros, extorsiones, cobro de cuotas, entre otros crímenes.

La población de El Paso aumentó de 679 mil 622 habitantes en el 2000 a 800 mil 647 en el 2010.

Los habitantes de Ciudad Juárez subieron en este lapso de un millón 206 mil a un millón 332 mil.

«Juárez es territorio de nadie», indicó José Luis Mauricio Esparza, presidente de la Red de Empresarios Mexicanos Radicados en El Paso.

Un año después de su creación, la Red de Empresarios Mexicanos Radicados en El Paso tiene afiliados 235 socios, la mayoría de Juárez, que van desde restauranteros, contadores y mercadólogos hasta asesores de bienes raíces o financieros.

El Paso se ha vuelto un destino obvio para los mexicanos no sólo por su vecindad con Ciudad Juárez, sino por sus bajos índices delictivos, que la tienen ubicada como una de las ciudades más seguras de Estados Unidos.

También es muy atractiva porque muchos juarenses tienen doble nacionalidad, lo que les permite cruzar la frontera sin problema y expandir sus negocios sin necesidad de visas.

En Mission, la visa más popular es el programa ED-5, que requiere al solicitante una inversión de 500 mil dólares a un millón de dólares.

La llegada de estos nuevos habitantes no sólo ha representado para los texanos un cambio económico, sino también uno cultural y de costumbres.

«La diferencia son los detalles», expresó Matt Z. Ruszczak, presidente de la Cámara de Comercio de Mission.

«La clase de ropa que se vende es diferente, la calidad de la comida y la manera de manejar los negocios le da más diversidad como ciudad.

«Nosotros, así, nos hacemos más atractivos como ciudad, nos ayudan a crecer».

Los residentes de fraccionamientos ahora ven gente en los jardines o paseando, así como niños en las banquetas por las tardes.

Los restaurantes han tenido que ampliar sus horarios nocturnos por la costumbre de los nuevos negocios de abrir hasta tarde.

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