Carlos Alcaraz Derrota A Djokovic En Australia Y Completa El Grand Slam De Carrera
Carlos Alcaraz escribió una página histórica en el tenis mundial al vencer a Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia 2026 y convertirse en el hombre más joven en completar el Grand Slam de carrera. El español se impuso por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 en la Rod Laver Arena, en un partido disputado el domingo 1 de febrero.
Con esta victoria, Alcaraz conquistó su primer título en Melbourne y alcanzó su séptimo trofeo de Grand Slam, tras haber ganado previamente Roland Garros, Wimbledon y el US Open. El logro llega con apenas 22 años y unos 270 días, superando el registro de precocidad que, en la Era Abierta, ostentaba Rafael Nadal.
Un Partido Que Cambió De Rumbo
La final comenzó con un claro dominio de Djokovic. El serbio impuso su experiencia, controló los intercambios largos y se llevó el primer set con autoridad por 6-2, alimentando la sensación de que el partido seguía un guion conocido en Melbourne, donde nunca había perdido una final.
A partir del segundo set, sin embargo, Alcaraz ajustó su planteamiento. Elevó la agresividad al resto, tomó mayor iniciativa desde el fondo de la cancha y comenzó a variar el ritmo con cambios de velocidad y dejadas que obligaron a Djokovic a desplazamientos constantes. El español ganó el segundo set 6-2, consolidó su dominio con un 6-3 en el tercero y mantuvo la calma en un cuarto parcial muy disputado, que cerró 7-5 tras más de tres horas de juego.
Ambos jugadores llegaban tras semifinales exigentes a cinco sets, pero Alcaraz sostuvo mejor la intensidad física y mental en los momentos decisivos, un factor clave para inclinar la final a su favor.
Un Logro Histórico Y El Relevo Generacional
El triunfo tiene un alcance que va más allá del resultado. Alcaraz se convierte en el hombre más joven en ganar los cuatro torneos grandes al menos una vez, un logro reservado a un grupo muy reducido de tenistas en la Era Abierta, entre ellos el propio Djokovic.
Para el serbio, la derrota significó perder la oportunidad de conquistar su 25º título de Grand Slam, lo que le habría permitido establecer un récord absoluto en individuales, así como su undécimo Abierto de Australia, torneo en el que llegaba con marca perfecta de 10 finales ganadas.
El partido refuerza la percepción de un relevo generacional ya en marcha. Alcaraz no solo frustró un nuevo hito histórico de Djokovic, sino que consolidó su posición como figura central del circuito masculino, marcando un punto de inflexión simbólico entre una era dominada por leyendas y el presente de una nueva generación que empieza a escribir su propia historia.
