Rubio Confirma que Trump Analiza la Compra de Groenlandia como Parte de una Estrategia en el Ártico
El presidente Donald Trump ha reactivado de forma oficial el interés de Estados Unidos en adquirir Groenlandia, esta vez dentro de un proceso de análisis estratégico impulsado desde la Casa Blanca. Así lo confirmó el secretario de Estado Marco Rubio, quien informó a legisladores que el gobierno evalúa escenarios diplomáticos, legales y financieros para explorar una posible compra del territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.
Según reconstrucciones publicadas por medios estadounidenses, Rubio explicó en una sesión privada con miembros del Congreso que la iniciativa no responde a un gesto simbólico ni a una provocación política, sino a una lectura geopolítica del momento actual. El Ártico se ha convertido en una región clave por el deshielo, la apertura de nuevas rutas marítimas, la presencia de recursos estratégicos y el avance de potencias como China y Rusia. En ese contexto, Groenlandia ocupa una posición central para la seguridad y la proyección internacional de Estados Unidos.
El interés de Trump en la isla no es nuevo. En 2019, durante su primer mandato, ya había planteado públicamente la posibilidad de comprar Groenlandia, lo que generó rechazo inmediato en Copenhague y tensiones diplomáticas con Dinamarca. Sin embargo, fuentes citadas por The Wall Street Journal y The New York Times señalan que el enfoque actual es distinto: más técnico, menos mediático y centrado en evaluar vías reales de negociación, cooperación e incentivos estratégicos.
Rubio habría detallado que Trump pidió a su equipo un plan actualizado que contemple no solo la compra directa, sino también fórmulas intermedias como acuerdos de inversión, ampliación de la cooperación militar y desarrollo de infraestructura crítica. De acuerdo con los reportes, el secretario de Estado subrayó que la prioridad es la vía diplomática y que no existe un escenario inmediato de uso de la fuerza, aclaración clave tras las especulaciones surgidas en redes sociales.
Groenlandia es el territorio más grande del mundo y posee importantes reservas de minerales críticos, como tierras raras, uranio y zinc, esenciales para la industria tecnológica y energética. Además, Estados Unidos ya mantiene una presencia militar estratégica en la isla mediante la base aérea de Thule, fundamental para los sistemas de alerta temprana y defensa antimisiles. Para Washington, reforzar su posición en Groenlandia es visto como una forma de consolidar su liderazgo en el Ártico frente a competidores globales.
Desde Dinamarca no ha habido, hasta ahora, una respuesta oficial a estos nuevos reportes. No obstante, analistas y autoridades danesas han reiterado históricamente que la soberanía de Groenlandia no está en venta. Por su parte, líderes locales en la isla han insistido en que cualquier decisión sobre su futuro debe pasar por la voluntad del pueblo groenlandés, aunque han mostrado disposición a profundizar la cooperación con Estados Unidos en áreas económicas, tecnológicas y de defensa.
El hecho de que Rubio haya llevado el tema directamente al Congreso confirma que la propuesta ha superado la fase de simple especulación. Sin constituir aún una negociación formal, el análisis impulsado por la Casa Blanca revela cómo el Ártico se ha convertido en un eje central de la política exterior estadounidense y cómo Groenlandia vuelve a situarse en el centro de un debate que mezcla poder, recursos, soberanía y competencia global.
