Texas Exigirá Prueba De Estatus Migratorio Para Registrar Vehículos A Partir De Marzo
Texas implementará a partir del 5 de marzo de 2026 una nueva regla que exigirá a los conductores demostrar “presencia legal” en Estados Unidos para poder registrar un vehículo o renovar su registro. La medida, aprobada por la junta del Texas Department of Motor Vehicles (TxDMV), introduce un requisito migratorio formal en un trámite que hasta ahora era principalmente administrativo.
El cambio tendrá un impacto directo sobre la población inmigrante en el estado, especialmente sobre quienes no cuentan con estatus migratorio regular.
¿En Qué Consiste La Nueva Regla?
Actualmente, el registro vehicular en Texas se basa en la verificación de identidad, seguro y pago de tarifas. Con la modificación aprobada por el TxDMV, el proceso incorporará la verificación obligatoria de estatus migratorio como requisito central.
A partir de marzo de 2026, ninguna persona podrá obtener placas nuevas ni renovar el registro anual de su vehículo sin presentar documentación que demuestre presencia legal en el país. El sistema administrativo bloqueará el trámite si no se cumplen los nuevos lineamientos.
La junta del TxDMV aprobó la normativa de forma unánime e incorporó el cambio al Código Administrativo de Texas mediante lineamientos internos. Según la agencia, el objetivo es unificar criterios en todas las oficinas de los condados y reforzar estándares de verificación documental.
Documentos Que Se Exigirán
Bajo la nueva regla, los solicitantes deberán presentar una identificación vigente que confirme presencia legal en Estados Unidos. Entre los documentos aceptados se incluyen:
- Licencia de conducir o identificación estatal de Texas que cumpla con el estándar REAL ID.
- Pasaporte estadounidense vigente.
- Pasaporte extranjero vigente acompañado de evidencia migratoria válida, como visa vigente, formulario I-94 o tarjeta de residencia permanente.
- Tarjeta de residencia permanente (Green Card) u otros documentos migratorios federales válidos.
- En ciertos casos, licencias especiales emitidas por el estado, como la License to Carry, siempre que cumplan los requisitos de identificación reforzada.
Identificaciones temporales, vencidas o consideradas documentos insuficientes dejarán de ser aceptadas para el registro inicial de un vehículo. Sin los documentos requeridos, el propietario no podrá completar el trámite y el automóvil no podrá circular legalmente con registro vigente.
La medida se enmarca dentro de una estrategia estatal más amplia de endurecimiento de políticas relacionadas con inmigración. El impulso político provino, en parte, del representante estatal republicano Brian Harrison, quien desde noviembre de 2025 solicitó formalmente al TxDMV que impidiera el registro de vehículos a personas que no pudieran demostrar presencia legal.
Harrison argumentó que existían reportes de personas sin autorización migratoria registrando automóviles en el estado, lo que, según su postura, generaba riesgos para la seguridad pública y afectaba los costos de seguros para otros conductores.
El TxDMV, por su parte, ha defendido la normativa como un mecanismo para prevenir fraude documental, reforzar la trazabilidad de los vehículos y garantizar que cada automóvil esté vinculado a una identidad plenamente validada por el gobierno.
Impacto En Inmigrantes Y Comunidades Locales
El efecto más inmediato recae sobre inmigrantes indocumentados que residen y trabajan en Texas. Al no contar con documentación federal que acredite presencia legal, quedarán excluidos de la posibilidad de registrar vehículos a su nombre.
En un estado caracterizado por grandes distancias y limitada infraestructura de transporte público fuera de los principales centros urbanos, el automóvil es una herramienta esencial para la vida cotidiana. Muchas familias dependen del vehículo para desplazarse al trabajo, llevar a sus hijos a la escuela o realizar actividades básicas.
Organizaciones comunitarias han advertido que la medida podría generar consecuencias indirectas, como un aumento de conductores sin registro vigente o sin seguro, lo que incrementaría la vulnerabilidad tanto de los propios conductores como de terceros en caso de accidente.
Además, pequeños negocios en comunidades hispanas han comenzado a reportar disminución en trámites y consultas desde que el TxDMV empezó a aplicar lineamientos más estrictos a finales de 2025.
Contexto Legal Y Posibles Consecuencias
Texas ya exige demostrar estatus legal para obtener una licencia de conducir. Con esta nueva regla, el estatus migratorio pasa a convertirse también en un filtro para figurar como propietario formal de un vehículo registrado.
Entre las posibles consecuencias que analistas y organizaciones han señalado se encuentran:
- Incremento de vehículos sin registro válido circulando en carreteras estatales.
- Aumento del temor en comunidades inmigrantes ante cualquier interacción con autoridades administrativas.
- Dificultades económicas adicionales para trabajadores que dependen del automóvil como herramienta laboral.
- Posibles desafíos legales si grupos de defensa de derechos civiles impugnan la medida en tribunales.
El debate también incluye interrogantes sobre el intercambio de datos entre agencias estatales y federales, aunque hasta ahora el TxDMV ha centrado su discurso en el fortalecimiento de controles internos.
La implementación de este requisito representa un cambio significativo en la relación entre política migratoria y movilidad cotidiana en Texas. El registro vehicular, que históricamente funcionó como un trámite administrativo vinculado al pago de impuestos y al seguro, incorpora ahora un componente migratorio explícito.
Para algunos sectores políticos, la medida refuerza la coherencia entre las leyes estatales y los estándares federales de identificación. Para organizaciones defensoras de inmigrantes, en cambio, se trata de una política que podría profundizar la exclusión y aumentar la precariedad de miles de familias.
A partir de marzo de 2026, registrar un automóvil en Texas no será únicamente una cuestión de placas y tarifas. Será también un proceso condicionado por el estatus migratorio, en un estado donde la movilidad diaria depende, en gran medida, del acceso al volante.
