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Trump Dice Que No Irá Al Super Bowl Y Arremete Contra Bad Bunny Y Green Day

Trump Dice Que No Irá Al Super Bowl Y Arremete Contra Bad Bunny Y Green Day

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que no asistirá al Super Bowl de febrero y aprovechó el anuncio para lanzar un ataque frontal contra Bad Bunny y Green Day, los artistas elegidos para los espectáculos musicales del evento. Sus declaraciones reavivan la guerra cultural entre la Casa Blanca y figuras del entretenimiento que han sido críticas abiertas de su agenda política.

Según una entrevista concedida al New York Post desde el Despacho Oval, Trump dijo estar “en contra” de ambos artistas y calificó su elección para el Super Bowl LX como “terrible”. “I’m anti-them. I think it’s a terrible choice. All it does is sow hatred. Terrible”, afirmó el mandatario, en declaraciones que se difundieron ampliamente en medios estadounidenses.

Trump también confirmó que no acudirá al partido, que se celebrará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium, alegando que el viaje le resulta “demasiado lejos”. La explicación contrasta con su presencia en el Super Bowl del año pasado en Nueva Orleans, lo que ha llevado a analistas a interpretar su ausencia como un gesto político adicional en medio de sus críticas a la NFL y a los artistas invitados.

Bad Bunny y Green Day, En El Centro De La Batalla Cultural

Bad Bunny encabezará el espectáculo de medio tiempo en un momento en que su figura se ha consolidado como uno de los símbolos más visibles de la cultura latina en Estados Unidos. El artista puertorriqueño ha sido un crítico constante del trumpismo y de las políticas migratorias de la actual administración, y ha utilizado su música y sus declaraciones públicas para denunciar el racismo y la persecución contra inmigrantes. Para sectores conservadores cercanos al presidente, su presencia en el Super Bowl representa un mensaje político incómodo en el evento deportivo más visto del país.

Por su parte, Green Day mantiene desde hace años una postura abiertamente confrontacional con Trump y el movimiento MAGA. La banda ha modificado letras en conciertos, lanzado consignas contra el expresidente desde 2016 y convertido sus presentaciones en espacios de protesta política. Su participación en el programa previo al partido refuerza, para Trump, la idea de que el Super Bowl se ha transformado en una plataforma para mensajes que él considera hostiles.

El Super Bowl Como Escenario Político

La NFL ha defendido la elección de Bad Bunny y Green Day como una apuesta por la diversidad cultural y el peso de la música latina y del rock de protesta en la sociedad estadounidense. Sin embargo, las palabras de Trump confirman que el Super Bowl LX no será solo un evento deportivo, sino también un nuevo capítulo de la confrontación cultural que atraviesa a Estados Unidos en 2026.

Al declararse abiertamente “anti” los artistas y anunciar que no asistirá al partido, el presidente convierte el espectáculo en un símbolo más de la polarización entre su gobierno y un mundo del entretenimiento cada vez más dispuesto a desafiarlo desde el escenario más grande del deporte estadounidense.

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