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¿Café En Ayunas O Agua Primero? Lo Que Dice La Ciencia Sobre El Azúcar En Sangre Al Despertar

¿Café En Ayunas O Agua Primero? Lo Que Dice La Ciencia Sobre El Azúcar En Sangre Al Despertar

Al despertar, millones de personas repiten el mismo ritual: ir directo a la cocina y preparar una taza de café fuerte antes de cualquier alimento. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que este hábito podría no ser el más favorable para el control del azúcar en sangre, especialmente en personas con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2.

La evidencia científica apunta a una recomendación sencilla pero relevante: priorizar el agua al despertar y dejar el café para después del desayuno.

Qué Dice La Ciencia Sobre El Café En Ayunas

Uno de los estudios más citados en este tema fue realizado por el Centro de Nutrición, Ejercicio y Metabolismo de la Universidad de Bath, en el Reino Unido. En esa investigación participaron 29 adultos que fueron sometidos a tres condiciones distintas:

  1. Sueño normal seguido de una bebida azucarada.
  2. Sueño interrumpido seguido de una bebida azucarada.
  3. Sueño interrumpido seguido de café fuerte antes de la bebida azucarada.

El hallazgo principal fue significativo: cuando los participantes tomaron café negro fuerte antes del desayuno, la respuesta de la glucosa a la carga de azúcar aumentó aproximadamente un 50%. En términos prácticos, el organismo manejó peor el azúcar después de consumir café en ayunas.

Los investigadores concluyeron que, aunque el café puede ayudar a despejar tras una mala noche, su consumo antes del desayuno puede limitar la capacidad del cuerpo para tolerar adecuadamente el azúcar posterior. Por ello, recomendaron consumirlo después de comer, no antes.

Café, Cafeína Y Control Glucémico

La explicación fisiológica tiene relación con la cafeína. Esta sustancia estimula la liberación de adrenalina y puede incrementar la producción de glucosa por parte del hígado. El resultado es una elevación transitoria del azúcar en sangre.

En personas con diabetes tipo 2 o con resistencia a la insulina, este efecto puede ser más marcado. El cuerpo ya presenta dificultades para manejar la glucosa, y la cafeína puede agravar temporalmente esa respuesta.

Es importante matizar que el impacto no es igual en todas las personas. Algunos estudios muestran que cuando la cafeína se consume junto con alimentos, puede elevar la glucosa más que en ayunas, aunque este efecto depende del contexto metabólico individual.

A largo plazo, el panorama es más complejo. Estudios epidemiológicos han asociado el consumo habitual de café —sin azúcar y sin aditivos calóricos— con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Esto sugiere que el café podría tener efectos beneficiosos crónicos relacionados con la sensibilidad a la insulina y otros mecanismos metabólicos.

Sin embargo, esos posibles beneficios a largo plazo no eliminan los picos agudos que la cafeína puede provocar en ciertas personas, especialmente si se toma en ayunas.

El Papel Del Agua Al Despertar

Después de varias horas de sueño, el cuerpo suele encontrarse en un estado leve de deshidratación. Beber agua al despertar no “baja el azúcar” de manera mágica, pero sí contribuye a que el organismo gestione mejor la glucosa.

Una adecuada hidratación facilita el trabajo de los riñones, permitiendo filtrar el exceso de glucosa a través de la orina. También evita que la sangre se concentre en exceso, lo que podría elevar artificialmente los valores de glucemia.

En personas con diabetes tipo 2, investigaciones publicadas en literatura especializada han encontrado que beber agua antes de las comidas se asocia con niveles más bajos de glucosa en ayunas. El mecanismo probable está relacionado con la mejora del equilibrio hídrico y hormonal.

Incluso en pruebas de laboratorio, se recomienda beber agua antes de un análisis de glucosa en ayunas, ya que puede ayudar a mantener valores más estables.

¿En Qué Orden Conviene Tomar Agua Y Café?

Tomando en cuenta los datos disponibles, varios especialistas sugieren una secuencia matinal orientada al control metabólico:

  1. Beber uno o dos vasos de agua al despertar.
    Esto ayuda a rehidratar el cuerpo y facilita la eliminación de glucosa sobrante.
  2. Desayunar de forma equilibrada.
    Idealmente, incluir carbohidratos de absorción lenta, proteína y algo de grasa saludable.
  3. Tomar el café después del desayuno.
    La evidencia sugiere que el impacto agudo del café sobre la glucosa podría ser menos perjudicial cuando se consume tras la ingesta de alimentos.

Para personas con diabetes o prediabetes, puede ser útil medir la glucosa antes y después del café para observar la respuesta individual. Además, es clave evitar añadir azúcar, jarabes o cremas con alto contenido calórico, que sí elevan directamente la glucemia.

Hábitos Matutinos Que Favorecen El Control Metabólico

Más allá del orden entre agua y café, existen prácticas sencillas que pueden mejorar la respuesta glucémica desde la mañana:

Una Estrategia Sencilla Desde La Mañana

La discusión no se centra en eliminar el café, sino en optimizar su momento de consumo. Para muchas personas, el café es parte integral de su rutina diaria y puede formar parte de un estilo de vida saludable si se consume con moderación.

Sin embargo, los datos actuales sugieren que tomarlo inmediatamente al despertar, especialmente en ayunas y en grandes cantidades, podría afectar la forma en que el cuerpo maneja el azúcar durante el desayuno.

Comenzar el día con agua, elegir un desayuno equilibrado y dejar el café para después de comer constituye una estrategia simple, accesible y potencialmente beneficiosa para el control metabólico.

En un contexto donde la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina son cada vez más frecuentes en Estados Unidos y América Latina, pequeños ajustes en la rutina matutina pueden marcar diferencias relevantes en la salud a largo plazo.

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