Ocho Nuevas Sucursales De Chick-fil-A Llegan A Dallas-Fort Worth
La cadena anunció una nueva etapa de crecimiento en North Texas, con aperturas recientes en Prosper y Melissa, una nueva ubicación en el Aeropuerto DFW y más restaurantes previstos este año en Azle, Sachse, Princeton, Royse City y el norte de Fort Worth. El plan forma parte de una expansión regional más amplia que generará hasta 900 empleos y estará acompañada de donaciones para combatir el hambre en la zona.
Chick-fil-A está ampliando su presencia en Dallas-Fort Worth con una nueva ola de restaurantes en comunidades de rápido crecimiento del norte de Texas. La compañía anunció oficialmente un plan de expansión regional para 2026 que incluye nuevas aperturas en el metroplex y sus alrededores, con restaurantes ya abiertos, otros próximos a iniciar operaciones y más ubicaciones previstas antes de que termine el año.
Aunque el anuncio corporativo incluye nueve restaurantes en North Texas, el enfoque principal para Dallas-Fort Worth se concentra en ocho nuevas sucursales vinculadas al crecimiento del área metropolitana: Prosper, Melissa, Royse City, el Aeropuerto Internacional DFW, Azle, Sachse, Princeton y el norte de Fort Worth.
La expansión confirma la importancia comercial del metroplex, una región que sigue atrayendo población, desarrollos residenciales, nuevos corredores de transporte y mayor demanda de servicios. Para Chick-fil-A, el crecimiento en Dallas-Fort Worth no solo representa más puntos de venta, sino también una oportunidad para reforzar su presencia en comunidades donde la población ha aumentado rápidamente en los últimos años.
Dónde Están Las Nuevas Aperturas
Entre las sucursales que ya comenzaron a operar está Chick-fil-A Dallas North Tollway & W Frontier Pkwy, ubicada en 1920 N. Dallas Pkwy, en Prosper. La compañía informó que esta ubicación abrió el 26 de mayo de 2026 y es operada localmente por Chris Wright.
En Melissa, Chick-fil-A también abrió una nueva sucursal en 1300 Melissa Crossing Court, fortaleciendo su presencia al norte de McKinney, en una comunidad que ha visto un crecimiento residencial acelerado.
Otra de las ubicaciones destacadas está en el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth, específicamente en la Terminal A. Esta apertura amplía la oferta de comida rápida para viajeros dentro de uno de los aeropuertos más transitados del país.
La compañía también confirmó nuevas ubicaciones en Royse City, Azle, Sachse, Princeton y el norte de Fort Worth, varias de ellas programadas para abrir durante el verano o más adelante en 2026. En el caso de Royse City, la sucursal está ubicada en 380 W Interstate 30 y representa el primer Chick-fil-A para esa ciudad.
Una Expansión En Comunidades De Rápido Crecimiento
La nueva etapa de crecimiento de Chick-fil-A responde al avance demográfico de North Texas. Ciudades como Prosper, Melissa y Princeton han recibido miles de nuevos residentes en los últimos años, impulsadas por desarrollos de vivienda, escuelas, nuevas vías de acceso y la expansión de empleos hacia el norte del metroplex.
Sachse también se ha convertido en un punto estratégico por su ubicación entre Dallas, Garland, Wylie y Murphy. Azle y el norte de Fort Worth reflejan el crecimiento hacia el oeste y noroeste de la región. Royse City, sobre el corredor de la I-30, se ha consolidado como otra comunidad en expansión para familias que buscan vivienda fuera de los centros urbanos tradicionales.
En muchas de estas zonas, el crecimiento residencial ha avanzado más rápido que la oferta comercial. Por eso, la llegada de nuevos restaurantes nacionales no solo responde a la demanda de comida rápida, sino también al cambio económico y urbano que vive Dallas-Fort Worth.
Hasta 900 Empleos Para La Región
Chick-fil-A informó que su expansión regional podría generar hasta 900 empleos de tiempo completo y parcial en North Texas. Estos puestos incluyen atención al cliente, cocina, operaciones de drive-thru, pedidos móviles, catering, liderazgo de turno y funciones administrativas dentro de cada restaurante.
El modelo de la compañía se basa en restaurantes operados por dueños locales. Según Chick-fil-A, sus operadores viven y trabajan en las comunidades donde están ubicadas sus sucursales, lo que les permite crear vínculos más directos con empleados, clientes, escuelas, iglesias, organizaciones sin fines de lucro y grupos comunitarios.
En Prosper, por ejemplo, la nueva ubicación generó aproximadamente 100 empleos. En otras aperturas, la compañía ha destacado cifras similares de contratación local, dependiendo del tamaño y formato del restaurante.
Donaciones Para Combatir El Hambre
La expansión también incluye un componente de apoyo comunitario. Chick-fil-A anunció que donará 225,000 dólares a socios de Feeding America en la región, equivalentes a 25,000 dólares por cada restaurante local nuevo incluido en su plan de expansión.
La compañía señaló que, desde 2020, ha donado 825,000 dólares para apoyar esfuerzos contra el hambre en Dallas-Fort Worth. Además, a través de su programa Chick-fil-A Shared Table, los operadores locales redirigen alimentos excedentes de los restaurantes hacia comedores, refugios, bancos de alimentos y organizaciones sin fines de lucro.
Según la empresa, los operadores locales del metroplex han ayudado a crear más de 2.3 millones de comidas mediante ese programa y han evitado que más de 2.6 millones de libras de alimentos terminen en vertederos.
Chick-fil-A también reportó más de 1.4 millones de dólares en subvenciones otorgadas en el área de Dallas-Fort Worth mediante su programa True Inspiration Awards y casi 7.6 millones de dólares en becas para empleados de la compañía en la región.
Una Presencia Histórica En Dallas-Fort Worth
Chick-fil-A tiene una larga historia en el metroplex. La compañía recordó que su primera ubicación en el área de Dallas-Fort Worth abrió en 1977 dentro de Ridgmar Mall, en Fort Worth. Su primera sucursal independiente en la región llegó en 1998, en Grapevine.
En 2023, la cadena alcanzó otro hito local al abrir su restaurante número 3,000 en The Shops at RedBird, en Dallas. Para la empresa, esa apertura fue una señal de su conexión con North Texas y de su interés en seguir invirtiendo en la región.
La nueva expansión de 2026 continúa esa trayectoria, llevando la marca a suburbios y ciudades que reflejan el crecimiento del metroplex más allá de Dallas y Fort Worth.
Qué Significa Para Los Consumidores
Para los clientes, las nuevas sucursales significan más acceso a los productos habituales de Chick-fil-A, como el Chick-fil-A Chicken Sandwich, nuggets, waffle fries, opciones de desayuno, ensaladas, bebidas y servicio de catering.
Muchas de las nuevas ubicaciones también incluyen comedor, drive-thru, pedidos móviles, carry-out, entrega por terceros y Mobile Thru, una modalidad diseñada para agilizar pedidos realizados desde la aplicación.
En comunidades con alto crecimiento poblacional, estos servicios pueden ser especialmente útiles para familias, trabajadores, estudiantes y conductores que buscan opciones rápidas cerca de casa, de la escuela o de rutas de alto tráfico.
Un Movimiento Comercial Con Impacto Regional
La expansión de Chick-fil-A en Dallas-Fort Worth forma parte de una tendencia más amplia: las grandes cadenas continúan apostando por North Texas como uno de los mercados más fuertes del país.
El crecimiento de población, la llegada de nuevas empresas, la expansión de desarrollos residenciales y la transformación de suburbios en ciudades con mayor actividad comercial han convertido al metroplex en un punto estratégico para restaurantes, tiendas y servicios.
Con aperturas recientes en Prosper y Melissa, nuevas ubicaciones en el Aeropuerto DFW y planes para Royse City, Azle, Sachse, Princeton y el norte de Fort Worth, Chick-fil-A busca fortalecer su presencia en una región que sigue cambiando rápidamente.
Para Dallas-Fort Worth, estas nuevas sucursales representan más empleos, más inversión local y una señal adicional del crecimiento económico que continúa marcando el rumbo del norte de Texas.
