Humo De Incendios En Canadá Pone En Alerta A Estados Unidos Por Aire Insalubre
El avance del humo generado por incendios forestales en Canadá volvió a deteriorar la calidad del aire en una amplia franja de Estados Unidos. En sectores del área triestatal, el índice AQI superó los 150, un nivel considerado insalubre para toda la población, mientras los pronósticos advertían que el episodio podría extenderse hasta el viernes.
El humo de los incendios forestales en Canadá volvió a cubrir partes de Estados Unidos y elevó las alertas de salud pública desde el Medio Oeste hasta la costa este.
Durante el miércoles y el jueves, la columna de humo avanzó sobre grandes ciudades como Nueva York, Detroit, Chicago, Filadelfia y áreas de Nueva Jersey, Pensilvania, Connecticut y Minnesota. En sectores del área triestatal, el índice de calidad del aire, conocido como AQI, superó los 150, lo que significa que el aire ya no representa un riesgo solo para personas sensibles, sino para la población general.
El episodio fue provocado por el repunte de partículas finas procedentes de incendios activos en Canadá, especialmente en Manitoba, Saskatchewan y Ontario. Reuters reportó que las autoridades contabilizaban 858 incendios activos en Canadá, 111 de ellos fuera de control, mientras millones de acres ya habían sido consumidos por el fuego durante la temporada.
En Nueva York, las autoridades emitieron avisos de calidad del aire por partículas finas y pidieron a la población limitar el tiempo al aire libre. En la ciudad, el humo redujo la visibilidad, cubrió el cielo con una capa amarillenta y anaranjada y obligó a distribuir mascarillas KN95 en bibliotecas, estaciones, cuarteles de bomberos y otros puntos públicos.
El deterioro también coincidió con altas temperaturas, una combinación especialmente preocupante porque el calor puede aumentar el esfuerzo cardiovascular y respiratorio, mientras el humo irrita las vías respiratorias y eleva la exposición a partículas microscópicas.
Qué Significa Un AQI Por Encima De 150
El AQI, o Índice de Calidad del Aire, es una escala utilizada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos para comunicar el nivel de contaminación y el riesgo para la salud.
Una lectura entre 0 y 50 se considera buena. Entre 51 y 100 es moderada. Entre 101 y 150, el aire es insalubre para grupos sensibles. Pero cuando el índice llega a 151 o más, entra en la categoría de “insalubre”, lo que significa que cualquier persona puede empezar a sentir efectos, especialmente si realiza actividad física al aire libre.
Por encima de 200, el aire se considera “muy insalubre”. A partir de 301, la categoría oficial es “peligrosa” o “hazardous”, el nivel más severo de la escala.
Por eso, cuando se habla de aire “peligroso” durante un episodio de humo, es importante distinguir entre el uso común de la palabra y la clasificación técnica. Un AQI mayor de 150 ya representa una condición seria para la salud, aunque la categoría oficial “peligrosa” comienza después de 300.
En la práctica, el mensaje de salud pública es claro: si el aire está por encima de 150, no solo deben cuidarse las personas con asma, enfermedades cardíacas o problemas pulmonares. También deben tomar precauciones los adultos sanos, los trabajadores al aire libre, los deportistas, los niños, los adultos mayores y las mujeres embarazadas.
Por Qué El Humo De Incendios Es Tan Dañino
El principal riesgo del humo de incendios forestales está en las partículas finas, conocidas como PM2.5. Son partículas extremadamente pequeñas, con un diámetro menor a 2,5 micrómetros, capaces de penetrar profundamente en los pulmones.
A diferencia del polvo visible, estas partículas pueden llegar hasta los alvéolos, pasar al torrente sanguíneo y contribuir a inflamación, dificultad respiratoria, crisis de asma, irritación de garganta, tos, dolor de pecho y aumento del riesgo cardiovascular.
La Associated Press explicó que las partículas microscópicas del humo pueden alojarse en los pulmones y entrar en la sangre, lo que puede agravar problemas cardíacos y pulmonares y contribuir a riesgos de salud a largo plazo.
Reuters también señaló que el humo de incendios puede contener una mezcla compleja de gases tóxicos, metales y partículas finas, y que distintos estudios lo han relacionado con problemas respiratorios, cardiovasculares, complicaciones durante el embarazo, mayor susceptibilidad a infecciones y otros daños.
El peligro aumenta cuando la exposición se prolonga durante varias horas o varios días. Una caminata breve puede causar irritación en algunas personas, pero trabajar al aire libre, hacer ejercicio intenso o permanecer mucho tiempo expuesto puede multiplicar el riesgo.
Quiénes Deben Tener Más Cuidado
Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bronquitis crónica, enfermedades cardíacas o antecedentes de infarto deben tomar precauciones desde niveles más bajos de contaminación.
También deben cuidarse especialmente los niños, porque sus pulmones aún se están desarrollando y respiran más aire en proporción a su peso corporal. Los adultos mayores son más vulnerables por la mayor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares o respiratorias.
Las mujeres embarazadas también se consideran un grupo de riesgo porque la exposición a partículas finas se ha asociado en estudios con complicaciones durante el embarazo.
Los trabajadores al aire libre, repartidores, obreros, jardineros, socorristas, deportistas y personas sin acceso a vivienda segura enfrentan un riesgo adicional porque no siempre pueden refugiarse en interiores con aire filtrado.
Las autoridades de salud recomiendan prestar atención a síntomas como tos persistente, silbidos al respirar, falta de aire, opresión en el pecho, palpitaciones, mareos o empeoramiento de condiciones respiratorias. Si los síntomas son intensos o no mejoran al entrar a un lugar con aire limpio, se debe buscar atención médica.
Cómo Protegerse Durante Un Evento De Humo
La primera recomendación es reducir la exposición. Eso significa permanecer en interiores cuando sea posible, cerrar ventanas y puertas, limitar el ejercicio al aire libre y evitar actividades que aumenten la respiración profunda, como correr, jugar deportes o hacer trabajos físicos intensos.
En casa, lo ideal es usar aire acondicionado en modo recirculación y filtros de alta eficiencia si el sistema lo permite. Los purificadores con filtros HEPA pueden ayudar a reducir las partículas en una habitación, especialmente si se usan en dormitorios o espacios donde pasan más tiempo niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.
También es importante evitar fuentes internas de contaminación. Durante un episodio de humo, conviene no fumar dentro de la vivienda, no encender velas, no usar chimeneas, reducir el uso de aerosoles y evitar freír alimentos o cocinar de forma que produzca mucho humo.
Si es necesario salir, una mascarilla N95 o KN95 bien ajustada puede reducir la exposición a partículas. Las mascarillas de tela o quirúrgicas ofrecen menos protección frente a PM2.5 porque no sellan igual y no filtran partículas tan pequeñas con la misma eficacia.
En vehículos, se recomienda mantener las ventanas cerradas y usar el sistema de ventilación en recirculación. Quienes deban conducir por zonas con baja visibilidad también deben reducir la velocidad y mantener mayor distancia con otros vehículos.
El Humo Puede Volver Aunque El Cielo Mejore
Una de las dificultades de estos episodios es que la calidad del aire puede cambiar rápidamente. El humo puede estar alto en la atmósfera y producir solo un cielo opaco, pero también puede descender al nivel del suelo y elevar bruscamente los niveles de contaminación.
Los pronósticos indicaban que el deterioro podría continuar hasta el viernes en partes del noreste y del Atlántico medio, dependiendo de los vientos, la presión atmosférica, la lluvia y el comportamiento de los incendios.
En algunos lugares, el aire puede mejorar durante unas horas y empeorar nuevamente más tarde. Por eso las autoridades recomiendan revisar fuentes en tiempo real como AirNow, los departamentos estatales de medio ambiente y los avisos locales de emergencia.
La situación también puede variar dentro de una misma ciudad. Un vecindario puede registrar niveles peores que otro por diferencias de viento, tráfico, edificios, vegetación y acumulación de partículas.
Un Problema Cada Vez Más Frecuente
El humo de incendios canadienses ya no es un fenómeno aislado para Estados Unidos. En los últimos años, grandes columnas de humo han recorrido miles de millas y han afectado ciudades lejos de los focos de fuego.
Los incendios de 2023 dejaron una imagen difícil de olvidar en Nueva York, cuando el cielo se volvió naranja y la ciudad registró algunos de los peores niveles de contaminación del mundo. El episodio actual no necesariamente alcanza la misma magnitud en todos los puntos, pero confirma que el humo puede convertirse en un problema recurrente para millones de personas.
Los expertos advierten que el aumento de temperaturas, las sequías, los cambios en los patrones de lluvia y temporadas de incendios más prolongadas están haciendo que estos eventos sean más intensos y difíciles de manejar.
Para las ciudades del este y del medio oeste de Estados Unidos, esto obliga a adaptar planes de emergencia que antes se asociaban principalmente con el oeste del país: distribución de mascarillas, refugios con aire limpio, protocolos para escuelas, recomendaciones para trabajadores al aire libre y monitoreo constante de partículas finas.
Qué Deben Hacer Las Familias Ahora
Para las familias, la medida más importante es planificar antes de que el aire empeore. Revisar el AQI cada mañana, tener mascarillas N95 o KN95 disponibles, identificar una habitación que pueda mantenerse con mejor filtración y saber dónde están los centros de enfriamiento o refugios de aire limpio puede marcar una diferencia.
Las personas con asma o enfermedades respiratorias deben tener sus medicamentos a mano y seguir su plan médico. Quienes usan inhaladores deben verificar que no estén vencidos y consultar con su médico si presentan más síntomas de lo habitual.
Las escuelas, guarderías y campamentos deben evaluar actividades al aire libre según el nivel de AQI. Cuando el índice supera 150, las actividades físicas intensas deben trasladarse a interiores o suspenderse.
El humo puede parecer solo una molestia visual, pero sus efectos no se limitan al olor o al cielo gris. Cuando las partículas finas elevan el AQI a niveles insalubres, respirar ese aire durante horas puede afectar a personas sanas y agravar condiciones existentes.
Por ahora, la recomendación principal es sencilla: revisar la calidad del aire, reducir el tiempo al aire libre, usar mascarilla adecuada si es necesario salir y mantener los espacios interiores lo más limpios posible.
Mientras los incendios continúen activos en Canadá y los vientos empujen el humo hacia el sur, nuevos episodios podrían repetirse durante el verano.



