Dos De Cada Tres Cubanos Estarán Sin Electricidad Este Miércoles Por La Profunda Crisis Energética
Cuba enfrentará este miércoles una de las jornadas más difíciles del año en materia energética. La estatal Unión Eléctrica (UNE) prevé que hasta el 67 % del país permanezca simultáneamente sin servicio eléctrico durante las horas de mayor demanda, mientras los cerca de 9.4 millones de habitantes de la isla recibirán, en promedio, apenas entre dos y tres horas de electricidad a lo largo del día.
La situación refleja el deterioro del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), que desde hace meses opera con una capacidad muy por debajo de la demanda. Los apagones prolongados ya forman parte de la vida cotidiana de millones de cubanos y afectan hogares, hospitales, escuelas, comercios y la actividad económica en prácticamente todo el país.
El Déficit Eléctrico Sigue Creciendo
De acuerdo con la Unión Eléctrica, para el horario de mayor consumo se espera una capacidad de generación de apenas 1,075 megavatios (MW) frente a una demanda estimada de 3,200 MW, lo que dejará un déficit superior a los 2,100 MW. En la práctica, esto significa que dos de cada tres cubanos permanecerán sin electricidad al mismo tiempo durante buena parte de la tarde y la noche.
La crisis se agrava porque varias centrales termoeléctricas permanecen fuera de servicio debido a averías o trabajos de mantenimiento, mientras la escasez de combustible continúa limitando la operación de otras plantas de generación.
Actualmente, nueve de las dieciséis unidades termoeléctricas del país están inactivas, una situación que reduce considerablemente la capacidad del sistema para responder a la demanda nacional.
Una Crisis Que Se Ha Profundizado Durante Los Últimos Dos Años
Aunque los apagones han sido frecuentes durante años en Cuba, la situación se ha agravado significativamente desde 2024 y se ha intensificado durante 2026.
El propio Gobierno cubano ha reconocido que el Sistema Electroenergético Nacional atraviesa una situación “crítica” y “extremadamente tensa”. Entre las causas señaladas por las autoridades figuran el deterioro de la infraestructura eléctrica, la falta de inversiones, la escasez de combustible y las dificultades para obtener piezas de repuesto para las plantas generadoras.
Además, el Ejecutivo cubano sostiene que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y las restricciones para importar petróleo han agravado aún más el problema energético, al limitar el suministro de combustibles necesarios para operar las centrales eléctricas.
Millones De Personas Enfrentan El Impacto Diario De Los Apagones
Las interrupciones constantes del suministro eléctrico tienen consecuencias que van mucho más allá de la falta de iluminación.
Los cortes afectan la conservación de alimentos, el funcionamiento de equipos médicos, el bombeo de agua potable, el transporte, las telecomunicaciones y el desempeño de miles de pequeños negocios que dependen del servicio eléctrico para operar.
Durante los meses de verano, cuando las temperaturas y la humedad alcanzan niveles elevados, permanecer largas horas sin electricidad también incrementa los riesgos para adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
En muchas provincias, los ciudadanos han reportado apagones de más de 20 horas consecutivas, mientras que la recuperación del servicio suele ser parcial y variable dependiendo de la disponibilidad de generación.
Sin Una Solución Inmediata A La Vista
Especialistas coinciden en que la recuperación del sistema eléctrico cubano requerirá inversiones millonarias, modernización de las plantas termoeléctricas y un suministro estable de combustible, condiciones que actualmente enfrentan importantes obstáculos económicos y financieros.
Mientras tanto, las autoridades continúan aplicando programas de racionamiento eléctrico para distribuir la limitada generación disponible entre las distintas regiones del país.
La previsión de que el 67 % del territorio permanezca simultáneamente sin electricidad este miércoles confirma que la crisis energética continúa siendo uno de los principales desafíos para Cuba, con millones de ciudadanos obligados a reorganizar su vida diaria alrededor de los horarios de los apagones y sin perspectivas claras de una mejoría a corto plazo.



