Dallas Salva Del Cierre A Sus Bibliotecas, Pero Recortaría 72 Puestos
Dallas planea mantener abiertas sus 29 sucursales de bibliotecas públicas durante el próximo año fiscal, pero hacerlo con una estructura considerablemente diferente: menos empleados, horarios reducidos en buena parte de la red, el fin del programa municipal de educación para adultos y cinco bibliotecas principales que concentrarán horarios extendidos y más servicios.
La propuesta presupuestaria para el año fiscal 2026-2027 contempla la eliminación de 72 puestos dentro del sistema de bibliotecas, la mayor reducción de personal planteada para uno de los servicios municipales de Dallas. De esos puestos, alrededor de 35 corresponden a empleados que actualmente trabajan para la ciudad y enfrentarían despidos si el plan es aprobado en su forma actual.
El cambio representa una modificación importante frente a una propuesta anterior que contemplaba cerrar cuatro bibliotecas. Después de meses de discusión, oposición comunitaria y análisis de diferentes alternativas, la administración de la ciudad optó por mantener las sucursales, pero reducir personal y concentrar recursos en un modelo de cinco bibliotecas denominadas “flagship”, que funcionarán como centros regionales con mayor capacidad.
Las cinco seleccionadas son Vickery Park, Hampton-Illinois, Fretz Park, Pleasant Grove y Bachman Lake. Estarían abiertas los siete días de la semana, con horarios ampliados durante las noches y fines de semana y una mayor oferta de programas. Las bibliotecas restantes continuarían funcionando, pero con horarios ajustados y menos personal disponible.
La Biblioteca Central J. Erik Jonsson, en el centro de Dallas, no forma parte de esas cinco sedes principales. Continuará operando por separado debido a sus colecciones y servicios especializados.
Cinco Bibliotecas Se Convertirían En Los Principales Centros Regionales
El nuevo esquema es conocido oficialmente como Flagship Model. La idea es concentrar una mayor cantidad de empleados, programas y horas de funcionamiento en cinco sucursales ubicadas estratégicamente en diferentes sectores de Dallas, mientras las bibliotecas de vecindario continúan ofreciendo servicios básicos.
Vickery Park ya funciona bajo un esquema similar y serviría como referencia para las otras cuatro. Hampton-Illinois, Fretz Park, Pleasant Grove y Bachman Lake fueron elegidas por factores como su tamaño, ubicación cerca de importantes intersecciones y distribución geográfica dentro de la ciudad.
Según Dallas Public Library, con esas cinco bibliotecas abiertas diariamente, aproximadamente 87% de los residentes de Dallas estaría a menos de 15 minutos en automóvil de una biblioteca abierta cualquier día de la semana. La ciudad considera que esa distribución permitirá mantener acceso regional incluso cuando las sucursales más pequeñas estén cerradas.
Sin embargo, el modelo supone diferencias importantes entre las cinco bibliotecas principales y las demás.
FOX 4 informó que las bibliotecas de vecindario cerrarían los domingos y lunes, mientras las cinco flagship permanecerían abiertas siete días a la semana. Eso significa que muchos usuarios que actualmente dependen de su biblioteca más cercana tendrían que trasladarse a otra ubicación durante esos dos días.
Las bibliotecas de vecindario continuarían ofreciendo acceso a libros, computadoras, internet y otros servicios esenciales, pero la ciudad habla de “streamlined operating hours”, es decir, horarios reorganizados o reducidos para ajustarlos al personal y los recursos disponibles.
El sistema también podría agregar más bibliotecas flagship en años posteriores, aunque por ahora la propuesta presupuestaria solamente contempla las cinco seleccionadas.
La Red Perdería 72 Puestos De Trabajo
Mantener todas las bibliotecas abiertas no evita una reducción significativa en la plantilla.
El presupuesto propone eliminar 72 posiciones dentro de Dallas Public Library. FOX 4 informó que aproximadamente 35 empleados serían despedidos, lo que indica que una parte de los puestos eliminados se encuentran vacantes o no representan trabajadores actualmente en nómina.
Datos divulgados sobre la propuesta señalan que la plantilla del sistema pasaría de aproximadamente 434 a 362 posiciones.
La mayor parte de la reducción está relacionada con la implementación del modelo flagship. El documento presupuestario contempla eliminar 59 posiciones como parte de la reorganización de horarios, servicios y personal entre las cinco sedes principales y las bibliotecas de vecindario.
A eso se suman otros ajustes.
El programa de educación para adultos perdería ocho puestos; la sucursal Arcadia Park tendría cuatro posiciones eliminadas en el año fiscal 2026-2027 y otras seis durante 2027-2028; y la ciudad propone eliminar un puesto de coordinador de datos dentro del programa Community Libraries.
El segundo año del plan también contempla convertir ocho puestos de tiempo completo en 16 posiciones de medio tiempo, una modificación que permitiría distribuir trabajadores en más horarios, pero reduciría la cantidad de empleos de jornada completa dentro del sistema.
Las reducciones forman parte de una reorganización municipal mucho mayor. El presupuesto propuesto de Dallas asciende a $5,660 millones y contempla eliminar 296 posiciones en diferentes departamentos de la ciudad, con un ahorro estimado de $17.3 millones.
Dallas Eliminaría Su Programa Municipal De Educación Para Adultos
Uno de los cambios que podría tener mayor impacto directo entre adultos inmigrantes y familias que utilizan las bibliotecas para continuar su educación es la eliminación del Adult Learning Program administrado actualmente por Dallas Public Library.
El programa ofrece servicios relacionados con preparación para el GED, pruebas educativas, aprendizaje del inglés y preparación para obtener la ciudadanía estadounidense. El presupuesto propone eliminar los ocho puestos municipales asociados directamente con esos servicios.
Esto no significa necesariamente que todas las clases desaparezcan.
La ciudad señala que pretende mantener esos servicios mediante una alianza con una organización local, trasladando fuera de la administración municipal parte de la responsabilidad que actualmente tiene Dallas Public Library.
Todavía será importante determinar quién será el proveedor, en qué bibliotecas continuarán ofreciéndose las clases, qué horarios estarán disponibles y si se mantendrá la misma capacidad para atender estudiantes.
La diferencia es relevante porque el programa de educación para adultos no se limita al préstamo de materiales. Muchos residentes utilizan las bibliotecas para aprender inglés, prepararse para el examen GED, estudiar para el proceso de naturalización o recibir orientación educativa.
El cambio, por tanto, representa una transición de un programa manejado y financiado directamente por empleados municipales hacia un modelo de colaboración externa.
Arcadia Park Tendría Un Horario Diferente
La propuesta también trata de manera particular a la biblioteca de Arcadia Park, en el oeste de Dallas.
La ciudad quiere reorganizar sus horarios para concentrarlos en los momentos en los que más la utilizan estudiantes de los alrededores. Ese cambio eliminaría cuatro posiciones durante el próximo año fiscal y otras seis en 2027-2028.
La administración presenta la medida como una forma de adaptar los recursos a la demanda real de la comunidad, en lugar de mantener el mismo horario durante periodos en los que existe poca utilización.
Sin embargo, una reducción de horarios también puede afectar a adultos, trabajadores, familias y usuarios que dependen de la biblioteca fuera de las horas de mayor presencia estudiantil.
Los detalles finales sobre el horario de Arcadia Park todavía dependen de la aprobación presupuestaria.
Dallas Había Considerado Cerrar Cuatro Bibliotecas
El hecho de que todas las sucursales permanezcan abiertas representa un cambio importante frente al plan que la ciudad venía estudiando desde el año pasado.
Durante el proceso presupuestario de agosto y septiembre de 2025, Dallas Public Library recibió instrucciones de encontrar $2.6 millones en ahorros para el año fiscal 2027. Una de las respuestas fue desarrollar un modelo regional que contemplaba cerrar cuatro sucursales.
En enero de 2026, trabajadores de la biblioteca y la Oficina de Análisis de Datos e Inteligencia Empresarial estudiaron indicadores como uso de las instalaciones, necesidades de las comunidades y cobertura geográfica para identificar cuáles podrían cerrarse.
La propuesta generó preocupación entre residentes y defensores de las bibliotecas.
En febrero se realizó una encuesta comunitaria organizada con participación de Friends of the Dallas Public Library. Más de 4,000 personas respondieron, proporcionando información sobre la importancia de las sucursales y el efecto que podrían tener los cierres.
En abril, Dallas Public Library presentó tres alternativas ante el Comité de Calidad de Vida, Artes y Cultura del Concejo: mantener el modelo actual, avanzar con el esquema regional de cierres o adoptar el sistema flagship.
Los miembros del comité mostraron preferencia por mantener abiertas las bibliotecas y avanzar con el modelo de cinco sedes principales. Esa recomendación terminó incorporándose a la propuesta presupuestaria presentada en agosto.
Así, el debate cambió de una posible reducción en el número de bibliotecas a una reducción en la cantidad de empleados y horas disponibles.
El Recorte Presupuestario Sigue Generando Preocupación
Aunque los defensores de las bibliotecas celebran que las sucursales no cierren, continúan cuestionando la magnitud de los recortes.
Denise McGovern, directora ejecutiva de Friends of the Dallas Public Library, señaló que mantener todas las instalaciones abiertas demuestra que la ciudad escuchó las preocupaciones de los residentes, pero advirtió que una reducción aproximada de $3.3 millones sigue teniendo consecuencias importantes para el acceso a información, programas y servicios comunitarios.
KERA calcula que el gasto del Fondo General destinado a bibliotecas disminuiría aproximadamente $1.9 millones entre el presupuesto fiscal 2026 y la propuesta para 2027, equivalente a una reducción cercana al 4.3%. Si se compara con 2025, la disminución acumulada sería de aproximadamente $2.3 millones.
Las diferencias entre esas cifras responden a las distintas formas de comparar partidas y años presupuestarios, pero todas apuntan a una reducción significativa de recursos operativos.
Friends of the Dallas Public Library había pedido a la administradora municipal Kimberly Bizor Tolbert restaurar los $2.6 millones que originalmente se exigió ahorrar al sistema.
La organización sostiene que las bibliotecas cumplen funciones que van mucho más allá del préstamo de libros: ofrecen acceso a internet, tecnología, educación, espacios de estudio, programas infantiles, orientación laboral y lugares con aire acondicionado para residentes que necesitan un espacio público seguro.
Una Donación De $2.8 Millones No Puede Cubrir El Déficit Operativo
Dallas Public Library recibió este verano una donación anónima de $2.8 millones, pero ese dinero no puede utilizarse simplemente para evitar los recortes presupuestarios.
Según KERA, la donación tiene restricciones que impiden destinarla a costos operativos ordinarios, mantenimiento de edificios o déficits temporales de funcionamiento.
Esto significa que la ciudad no puede utilizar esos $2.8 millones para conservar todos los empleos que aparecen eliminados en el presupuesto ni para mantener automáticamente los horarios actuales.
La existencia de una donación privada considerable, por tanto, no elimina la necesidad de resolver el problema estructural del financiamiento municipal del sistema.
La Crisis Presupuestaria Va Más Allá De Las Bibliotecas
Los recortes ocurren mientras Dallas enfrenta una situación fiscal complicada.
La administradora municipal presentó un presupuesto de $5.66 mil millones en medio de costos crecientes y una recaudación que no está aumentando al mismo ritmo. La administración señala particularmente las presiones derivadas de impuestos sobre la propiedad, ventas, salarios, pensiones y beneficios para empleados.
La ciudad ya recurrió este año a días de licencia obligatoria sin sueldo para empleados municipales como parte de las medidas destinadas a enfrentar un déficit durante el ejercicio fiscal actual.
Las bibliotecas cerraron el 10 de julio durante uno de esos días y está previsto que vuelvan a cerrar por los furloughs municipales del 4 y 28 de septiembre.
Al mismo tiempo que reduce posiciones en bibliotecas y otros departamentos, Dallas está aumentando recursos destinados a seguridad pública. La propuesta contempla contratar 360 policías durante el año fiscal 2026-2027 y otros 339 durante 2027-2028.
Eso convierte el presupuesto en una discusión más amplia sobre cuáles servicios debe priorizar una ciudad que intenta equilibrar seguridad pública, infraestructura, parques, vivienda, bibliotecas y otros programas con recursos limitados.
El Plan Todavía Puede Cambiar
Nada de esto es definitivo todavía.
La propuesta presentada por Kimberly Bizor Tolbert debe pasar por el proceso presupuestario del Concejo Municipal. Dallas comenzó reuniones comunitarias en las que los residentes pueden expresar su opinión sobre las reducciones y prioridades de gasto.
El Concejo puede presentar modificaciones, restaurar recursos, reducir otros gastos o alterar partes del modelo antes de la votación final.
La votación está programada para el 16 de septiembre, por lo que todavía existe aproximadamente un mes de negociaciones presupuestarias.
Para los usuarios de las bibliotecas, el punto principal es que la propuesta actual evita el escenario que había generado mayor preocupación: el cierre permanente de varias sucursales.
Pero mantener los edificios abiertos no significa conservar el servicio exactamente como funciona hoy.
El plan transforma la red en un sistema de dos niveles: cinco bibliotecas principales con apertura diaria, horarios extendidos y una mayor concentración de programas, y una red de bibliotecas de vecindario que continuaría operando con menos empleados y horarios más limitados.
También trasladaría fuera de la administración directa de la ciudad parte de los servicios de educación para adultos y reduciría significativamente la plantilla de Dallas Public Library.
El debate de las próximas semanas determinará si ese equilibrio —mantener todas las sucursales abiertas a cambio de menos personal y menos horas en buena parte de ellas— será finalmente el modelo con el que Dallas operará sus bibliotecas durante el próximo año fiscal.



