EE. UU. Retira Miles De Documentos Del Caso Epstein Para Proteger La Identidad De Víctimas
El gobierno de Estados Unidos retiró de la web del Departamento de Justicia miles de documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, luego de detectar que en versiones públicas se filtró información que permitía identificar a víctimas y posibles víctimas de trata sexual. La decisión busca frenar la revictimización y resguardar la privacidad de personas afectadas por una de las redes de explotación más investigadas de los últimos años.
La retirada se produjo tras denuncias de sobrevivientes y de sus representantes legales, quienes advirtieron que los archivos estaban mal editados y dejaban visibles nombres, correos electrónicos, rostros u otros datos sensibles. Según los abogados, estos fallos expusieron a casi un centenar de víctimas a una nueva ola de acoso y estigmatización.
Qué Hizo El DOJ Y Por Qué Tomó La Medida
El DOJ explicó que eliminó tanto documentos señalados directamente por víctimas o sus abogados como un “número sustancial” de archivos identificados por el propio gobierno durante una revisión posterior. La Fiscalía atribuyó las filtraciones a “errores técnicos o humanos” en los procesos de revisión y redacción previos a la publicación.
En una carta dirigida a jueces federales que supervisan los casos relacionados con Epstein y con Ghislaine Maxwell en Nueva York, el Departamento de Justicia detalló que está revisando de manera “iterativa” sus protocolos para el tratamiento de documentos sensibles. El compromiso oficial es retirar de inmediato cualquier archivo problemático cuando una víctima lo señale y volver a publicarlo con redacciones adecuadas en un plazo ideal de 24 a 36 horas.
Transparencia Pública Frente A Privacidad De Las Víctimas
La publicación de los archivos responde a una ley aprobada por ambas cámaras del Congreso que obliga al DOJ a difundir documentos no clasificados relacionados con Epstein, en nombre de la transparencia y del interés público. Sin embargo, el gobierno reconoce que esa obligación debe coexistir con el deber legal y ético de proteger la identidad de víctimas de delitos sexuales, incluidos menores de edad y posibles víctimas.
Las sobrevivientes reaccionaron con dureza ante lo ocurrido. En un comunicado, calificaron la divulgación de datos identificables como “indignante” y subrayaron que no deben ser expuestas ni nombradas por fallos del sistema que debía protegerlas. Para ellas, la retirada de documentos no busca opacar el caso ni limitar el acceso a la información, sino corregir un daño añadido: impedir que la búsqueda legítima de verdad y rendición de cuentas se transforme en una nueva agresión contra quienes ya sufrieron abusos.
El episodio reabre el debate sobre los límites de la transparencia judicial en casos de violencia sexual y trata: cómo garantizar el acceso público a la información sin sacrificar la privacidad y la seguridad de las víctimas. El DOJ asegura que continuará ajustando sus procedimientos para equilibrar ambas exigencias mientras avanza la revisión y republicación de los archivos del caso Epstein.



