Muere Willie Colón A Los 75 Años, Arquitecto De La Salsa Del Bronx Al Mundo
Willie Colón ya era leyenda en vida. Hoy también es ausencia. El trombonista, compositor y productor neoyorquino de raíces puertorriqueñas falleció a los 75 años en Nueva York, tras ser hospitalizado por complicaciones respiratorias, según confirmó su familia. “Partió en paz”, señalaron sus allegados, dejando un vacío inmenso en la salsa y en la música latina.
Del South Bronx A La Historia De La Salsa
William Anthony Colón Román nació y creció en el South Bronx, en un entorno obrero y marcado por la discriminación racial. Hijo y nieto de puertorriqueños, forjó desde muy joven una identidad profundamente boricua en medio de una ciudad que no siempre lo aceptaba. En esas calles ásperas descubrió que la música podía ser resistencia, orgullo y afirmación cultural.
Primero fue la trompeta, luego el trombón. Ese instrumento se convirtió en su firma. En la Nueva York de los años sesenta, donde el son, el guaguancó, el boogaloo y el jazz se mezclaban en clubes pequeños, Colón empezó a construir un sonido propio: crudo, urbano y con carácter.
Su encuentro con Héctor Lavoe marcó un antes y un después. En 1967 lanzaron “El Malo” bajo el sello Fania Records, inaugurando una de las duplas más influyentes de la música latina. Canciones como “Calle Luna, Calle Sol”, “Che Che Colé” y “El día de mi suerte” retrataron la vida del barrio latino con una fuerza narrativa inédita. El trombón al frente, los arreglos de metales contundentes y la estética callejera definieron la salsa urbana de los años setenta.
Con Fania All-Stars llevó ese sonido al mundo. Desde Nueva York hasta América Latina, su nombre quedó asociado a la expansión global del género. No solo tocaba: diseñaba arquitectura sonora.
Con Rubén Blades, La Salsa Se Volvió Crónica Social
Si con Lavoe capturó la fiesta y la tragedia del barrio, con Rubén Blades llevó la salsa a un plano abiertamente político y literario. A finales de los setenta, el dúo convirtió el género en una herramienta de reflexión social. Discos como “Canciones del solar de los aburridos” combinaron arreglos sofisticados con letras que hablaban de desigualdad, migración y poder.
Colón entendía que para un latino en Estados Unidos, hacer salsa era también un acto de afirmación cultural. Cada descarga, cada coro y cada montuno eran una declaración de existencia. Su música era baile, pero también testimonio.
A lo largo de su carrera produjo, arregló y colaboró con múltiples artistas, ampliando el alcance de la salsa más allá de los circuitos tradicionales. Temas como “Idilio” y “Gitana” mostraron su capacidad para conectar con públicos diversos, mientras mantenía intacta la esencia del barrio.
Incluso nuevas generaciones lo reconocieron como referente. Artistas urbanos han citado su influencia, tendiendo puentes entre la salsa clásica y los sonidos contemporáneos.
El Hombre Detrás De “El Malo”
El apodo “El Malo” nació como una declaración de carácter. Representaba firmeza, lealtad y una postura frontal frente a la vida y a la industria musical. Pero detrás del mito había un músico disciplinado, un productor meticuloso y un artista comprometido con su comunidad.
Su identidad puertorriqueña fue siempre central. Aunque nació en Nueva York, reivindicó constantemente sus raíces, especialmente en trabajos como “Hecho en Puerto Rico”. Encarnó la experiencia de la diáspora: estadounidense por nacimiento, boricua por cultura y memoria.
En los últimos años su salud se había visto afectada, especialmente tras un accidente automovilístico en 2021 que redujo su actividad. En febrero de 2026 fue hospitalizado por problemas respiratorios que finalmente derivaron en su fallecimiento.
Un Legado Que No Se Apaga

La muerte de Willie Colón generó reacciones inmediatas en Puerto Rico, Nueva York y toda América Latina. Colegas, fanáticos y figuras públicas destacaron su papel como arquitecto del sonido salsero y símbolo de la identidad latina en Estados Unidos.
Despedirlo es despedir a uno de los pilares de la era dorada de la salsa. Pero su música permanece. Mientras suenen “Calle Luna, Calle Sol” o “Idilio”, mientras un trombón marque el compás en una verbena o en una fiesta familiar, Willie Colón seguirá presente.
La salsa hoy está de luto, pero su legado continúa vivo en cada acorde que cuenta la historia del barrio, de la migración y de la dignidad latina.



